El PRD se va recomponiendo, se transforma

Por Fernando Peña

No es solo anunciar, en su quehacer político, un cambio, es la decisión firme de proponer y buscar una alternativa, dejando atrás malos pasos y viejos vicios.

Desde que Miguel Vargas anuncio y decidió, hace años, incursionar en las lides políticas nacionales y en particular del PRD dijo y proclamó, así está reseñado en los medios nacionales de esos años, que buscaba introducir un quehacer y praxis política diferente, donde quede atrás las rebatiñas, los dimes y diretes partidarios y la falta de posiciones políticas claras sobre los temas nacionales y la firme decisión de hacer del partido blanco un instrumento con verdadera vocación de Poder.

Difícil se hacía aquella proclama, porque estaba el PRD dominado por a los mismos personajes, pintaba difícil, aunque no imposible.

El PRD y el propio Miguel Vargas como gerente principal del partido ha tenido que vivir años difíciles, enfrentó no sólo a su desquebrajamiento interno, que le llevó a la alianza con el PLD como forma de sobrevivencia, sino que padeció las más viles traiciones, conjuras, deslealtades, cayendo sobre el nivel más bajo de votación y haber perdido bastiones a nivel municipal y congresual.

Pero Miguel no se amilana, fino calculador político, sabes que al igual que otros partidos, es tiempo de lamer las heridas, de asumir el cambio, reformarse.

En eso anda, Miguel Vargas, peinando todo el país, cada rincón de la nación, visitando a cada dirigente, recibiendo a diario a la militancia y dirigencia de cada municipio, Distrito Municipales y del exterior.

También juramentado nuevo militantes y dirigentes de otros partidos, y de la sociedad, que ven en el PRD el partido de las oportunidades para ejercer la política decente, nueva, de contenido y propuesta.

El PRD, Miguel Vargas y la dirección nacional, a diario recibe a dirigentes y militantes que migró confundido, que se fueron y construyeron el nuevo partido y que hoy está en el gobierno, pero que se han topado con la dura realidad de que no son reconocidos y en cambio se le da preminencia, empleos y posiciones a nuevos que representan posiciones de clase diferentes a las de ellos.

Llegan dispuesto a abrazar a su partido PRD y participar de la renovación que se vive en el PRD.

El nuevo PRD eligió abrir sus puertas a liderazgos provenientes de distintos rincones de la política, de la sociedad toda.

Y es que al PRD no le quedó de otra más que renacer, literalmente, de sus propias cenizas, y Miguel Vargas ha asumido el compromiso, la determinación de su reorganización, adecuación y crecimiento, porque estos son tiempos nuevos, de transformaciones, restauraciones y particularmente de reflexiones políticas.

Los que querían la extinción del PRD, se equivocaron. ¡Vive el PRD!

Apostaron a que el PRD se resquebrajara. ¡No lo lograron!

El PRD, va recomponiéndose, reorganizándose, adecuándose con inusitado acierto, bajo la dirección de Miguel Vargas Maldonado.

Con aquella división parte significativa del liderazgo se marchó, crearon la peor de la crisis, apostaron a su destrucción.

Pero no pudieron llevarse el sentimiento perredeista y penagomista enraizado en cada hogar dominicano de las masas populares ¡no pudieron llevarse el himno, el jacho y la blanca bandera! Y la memoria histórica de Peña Gómez.