Factores que explican la diferencia de inflación entre países

Por Jaime Aristy Escuder 

La inflación es el aumento en el nivel promedio de precios de bienes y servicios de consumo generalizado. Ese proceso deteriora el poder de compra de los ingresos de la población, reduciendo la cantidad de bienes y servicios que puede adquirir. En consecuencia, la inflación disminuye el nivel de bienestar y eleva la pobreza.

La disrupción de la cadena de suministro, las medidas monetarias y fiscales expansivas adoptadas para evitar el colapso económico durante la etapa dura del covid-19, así como para reanimar las economías a nivel global, y la invasión de Rusia a Ucrania son factores que explican los incrementos de precios de los bienes básicos como combustibles y alimentos y, por tanto, la inflación que se registra desde el año pasado.

El incremento de los precios en cada país depende de la composición del consumo, la estructura de costos y las condiciones de los mercados de bienes y factores de producción. Una economía pequeña y abierta, cuya producción depende de insumos importados, tendrá un componente elevado de inflación importada afectando su estructura de costos y evolución de precios. Asimismo, una economía con un mercado de bienes concentrado y con poca competencia, registrará un mayor traslado de costos hacia el precio final, dejando intactos o casi fijos los márgenes de beneficios. En adición, una economía con un mercado laboral caracterizado por pleno empleo produce incrementos de salarios que corren detrás de los precios, acentuando la intensidad de la espiral inflacionaria.

Si a lo anterior, que son elementos estructurales de cada economía, se le incluye la estrategia de política fiscal utilizada entonces se tiene un factor adicional que puede explicar la diferencia de tasas de inflación entre países. Un ejemplo es la política de subsidios. Si un gobierno decide, ante el aumento de los precios del crudo y sus derivados, subsidiar esos productos, entonces se reduce el impacto inflacionario de los aumentos de precios de esos bienes intermedios, que son esenciales para la producción de bienes y servicios.

Por último, quiero añadir la política monetaria como factor que explica la diferencia de inflación entre países. La Regla de Taylor enseña que las autoridades monetarias pueden tener preferencias por reducir la inflación a cambio de tener un menor crecimiento económico y mayor desempleo; o pueden preferir tener una mayor inflación a cambio de alcanzar un mayor crecimiento del producto y tener una mayor cantidad de personas empleadas.

Dado todo lo anterior, se puede señalar que lo más importante para cada país es mantener ancladas las expectativas de inflación. Eso significa que la población piense que, aun cuando los precios han aumentado por perturbaciones externas y exógenas, la tasa de inflación convergerá a la meta en un horizonte temporal razonable. La credibilidad y la consistencia son dos componentes esenciales de una política monetaria óptima, la que asegura el anclaje de las expectativas de inflación, la estabilidad cambiaria y el sostenimiento de las condiciones propicias para la creación de empleos y generación de nuevos ingresos que compensen el deterioro del poder de compra provocado transitoriamente por la inflación importada.