LA PLAGA DE LA INFLACIÓN DOMINICANA

 La inflación es mundial, regional, pero, sobre todo, también es dominicana. De las 34 naciones señaladas como las más avanzadas del planeta, en 15 hubo inflación que superó el 5.0 %, en Europa registró un 5.0 %, en América Latina alcanzó un 7.2 %, la de los Estados Unidos fue de un 7.0 % y en la República Dominicana un 8.5 %, siendo la mayor en toda la región de Centroamérica y el Caribe durante el 2021.

   La inflación dominicana a febrero del 2022 presenta una acumulación de inflación de un 2.11 %, por lo que continua su agitado curso, como también, lo propio le acontece a la inflación internacional, la que solo a nivel de los precios en los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), su índice, sitúa un incremento acumulado de un 5.18 % para los meses de enero y febrero; mientras que, el precio del petróleo WTI en los mercados internacionales ha crecido de enero al 28 de marzo en un 38.47 %.

   El comportamiento de los precios internacionales hacia el alza alcanza a la formación de la inflación dominicana. Lo atestigua la variación de los precios transables, que durante el 2021 se elevó a un 10.49 % y a febrero del 2022 registra un 2.35 %, la primera 6.49 puntos porcentuales sobre el punto medio de la meta de inflación, que es de un 4.0 % y en apenas los dos primeros meses del presente año se encuentra camino al referido punto medio.

   A la inflación dominicana también la alcanza el incremento de los precios locales (bienes no transables) y lo respalda el dato de que en el 2021 superó a la meta de inflación (4.0 %), al registrar un valor de un 6.54, esto es, 2.54 puntos porcentuales mayor y en lo que va del 2022 se sitúa en un 1.87 %.

   El incremento de los precios en la economía dominicana es generalizado, abarca a la mayoría de los bienes y servicios que componen a la canasta básica, así como también, se extiende en el tiempo en forma sostenida. El 63.0 % de la inflación en el 2021 fue influenciada por el grupo de alimentos, transporte, vivienda y desde octubre del 2020 comenzó y se ha mantenido hasta entonces sobre la meta de inflación, pasando de un 4.42 % a un 8.50 % en diciembre del 2021 y en los dos primeros meses del 2022 acumula un 2.11 %.

   En los últimos reportes sobre la inflación dominicana, se evidencia que el incremento de los precios se comporta como una plaga en la economía, al ser mayor la cantidad de bienes y servicios de la canasta básica que su variación se sitúa en los dos dígitos. En la inflación de enero del 2022 hubo 99 artículos y en la de febrero 113 que registraron las referidas magnitudes, indicativo de más contagio con elevación de precios, característica de las plagas cuando merma la capacidad de compra de los salarios.

   En su componente de influencia de la política monetaria, la inflación nacional encuentra evidencia en el incremento de precios, denominados subyacente, por no incluir aquellos bienes y servicios con fuerte volatilidad de precios o precios establecidos por influencia de decisiones administrativas. La inflación subyacente en el 2020 alcanzó los 4.77 %, en el 2021 un 6.87 % y la anualizada a febrero del 2022, se sitúa en un 6.97 %, todos los referidos valores relativos se encuentran sobre el punto medio de la meta de inflación y los dos últimos en casi 3 puntos porcentuales.

   Como dato que sustenta aun más lo aseverado en el párrafo anterior está la Base Monetaria Restringida, que durante el 2021 superó a la meta del programa monetario (8.8 %) en 4.6 puntos porcentuales en forma anualizada, al situarse en un 13.4 % al final del año y en febrero interanual del 2022, se sitúa en un 15.2 %, frente a la meta ancla de un 14.9 % del programa monetario del año en curso.

   La plaga de la elevación de los precios domésticos se ha extendido por todo el territorio dominicano. En la zona del Gran Santo Domingo, la inflación anualizada a febrero del 2022 es de un 7.87 %, la de la región Norte en un 10.0 %, el Este con un 9.0 % y en la del Sur en un 10.1 %, lo que equivale a decir, que la inflación general en toda la geografía se sitúa en un 8.98 %, para un 4.98 puntos porcentuales sobre la meta de inflación.

   Una muestra más del poder expansivo de la plaga inflacionaria dominicana, está en que también afecta en mayor proporción a la población de más bajos ingresos, que se ubica entre los quintiles 1 y 2 de los 5 grupos poblacionales que contempla el índice de precios de la canasta básica de bienes y servicios. La inflación mayor la recibe la población del quintil 2 con un 9.25 % a febrero del 2022, le sigue la del quintil 1 con un 9.07 %, continua la del quintil 3 con un 8.92 %, siguiéndole la del quintil 4 con un 8.65 % y, finalmente la del quintil 5 con un 8.64 %.

   El nivel y las causas de la tasa de inflación dominicana, resulta indicativo de que se aleja del ancla de los precios y que el entorno internacional con los problemas de la cadena de suministros y mayores expectativas de incremento de precios, ubica el accionar para el combate contra la subida de los precios, principalmente en manos del Banco Central, ayudado por una postura fiscal prudente en el manejo del gasto público, haciéndolo cercano a un balance fiscal que tienda al equilibrio en la presente circunstancia.

   Como se ha podido leer, la inflación es mundial, regional y también está en la República Dominicana, comportándose como una plaga. Se caracteriza por ser generalizada y sostenida, porque abarca a la mayoría de los bienes y servicios de la canasta básica, se ha prolongado en el tiempo y está presente en todo el territorio nacional, con el agravante de impactar en forma más intensa a los sectores sociales de menores ingresos monetarios.