¿Quién controla el PRM en la Provincia Montecristi?

Por Redacción

Es consabido que los partidos políticos tienen líneas verticales para mantener el orden y la disciplina interna de los mismos.

Con el devenir del tiempo esto se ha perdido, producto de las arbitrariedades sin explicación y de la no sanción al transfuguismo.

Además, la confusión eterna de poder con liderazgo ha creado islas en medio de los mares de las agrupaciones.

La Provincia Montecristi no escapa a esa situación.

En el Partido de Gobierno existen varias figuras, unas más cimeras que otras, que tienen grados de incidencia en el comportamiento de la militancia de ese partido.

Bernardo Alemán hasta ahora es el más aventajado de no ser parte del gobierno, es la víctima de la historia y quien tiene el apoyo de la mayoría de los del PRM de las bases.

Rosendy Polanco es el Presidente del PRM y Diputado al mismo tiempo. Ha concentrado mucho poder y eso es bueno, para fines mediáticos, pero un problema para la real política. Todo el que no sea nombrado terminar culpando al presidente provincial, aunque este no tenga nada que ver. A veces concentrar tanto poder no es bueno.

Nelsy Cruz es la joven gobernadora, como le refiero en términos de amistad. Tiene un gran futuro por delante, aunque me parece que el miedo a un traspiés la ha mantenido en silencio innecesariamente. Tanto ella como Erodis Díaz al poseer la taza de rechazo más baja tiene el campo de crecimiento más elevado.

Erodis Díaz es muy silencioso, no es carismático no tiene conexión con las masas populares. Eso provoca que gran parte del PRM ni lo conozca ni se identifique con él.  En su favor diría que es muy meticuloso y no da pasos improvisados.

Moreno Arias es el gallo loco del cuento. No existe un mes sin que no forme un escándalo mediático que opaque la gestión de gobierno de Luis Abinader, que a decir verdad no es mala. Me parece que aún no se da cuenta que es Senador, no Alcalde de Castañuelas.

Sobre la pregunta del título la respuesta es evidente: todos están tirando hacia su lado, no hay control de nada.