Sobre la designación de Angelita Peña

Ha causado una serie de criticas la designación de la señora María Altagracia de Los Ángeles Peña Peña, a quien cariñosamente le decimos Angelita Peña.

Estas criticas surgen, según los que las emiten porque ella no es del PRM y por ende no puede ocupar un puesto en el tren estatal.

Desde mi óptica y la visión real, es que los puestos públicos tienen como único requisito ser dominicano y querer servirle al país. Esto independientemente de la profesionalización que exigen algunos cargos.

No se puede observar la militancia partidaria, encima de los niveles de preparación y experiencia que puede exhibir desde al más humilde dominicano, hasta el más encumbrado.

La señora Peña ha ocupado posiciones en otros gobiernos, como por ejemplo en el de Danilo Medina, de donde renunció para enfrentar el poder y las intenciones continuistas del mismo.

También en el de Hipólito Mejía, en el servicio exterior.

Lo sustancial a destacar no es sólo las posiciones que ha ocupado, sino el nivel de distinción que le da a esas posiciones.

Nos parece que su nivel social y económico evitan caer en el yerro de pensar que necesita un puesto de esa naturaleza, cuando en verdad si lo acepta es para cumplir una labor eficaz en beneficio del país.

Ahora que hay nuevos inquilinos en Palacio, es correcto tener gente cerca que tenga experiencia de Estado y ella que la tiene servirá de mucho al Presidente Luis Abinader.